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CALIFICAMOS ASÍ

Nuestra escala para calificar las reseñas del 1 al 5. Con el Sir William McKay reservado sólo a la excelencia.

  • Sir William McKay: Aleph One.
  • Willy McKay: ¡Non-Plus-Ultra!
  • McKay: Muy bueno, peeero…
  • Pasta: Ta' Bien… Ta' Bien…
  • Mancao: Coleto impresentable.
  • Ñame: ¡Que nos devuelvan el tiempo y dinero que perdimos en revisar esta grandísima porqueria! ¡CULAZO!
La Otra Dimensión - Reseña: Super Mario Odyssey

Jump Up Superstar!

RIGHT
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Switch

El reinado y liderazgo de Mario en la industria de los videojuegos es indiscutible. Desde que el personaje fue creado, ha sido protagonista una y otra vez de docenas de juegos que están entre los mejores jamás creados. Si el género existe, es muy posible que Mario esté presente y sea responsable de su creación (como en los platformers) o de su reinvención (como es el caso de Smash Bros).

Recuerdo en 1996 cuando vi Super Mario 64 por primera vez, ya después de muchos años en mi infancia jugando los títulos 2D, que mi impresión es que ese era el pico de los videojuegos, que jamás habría algo más impactante que eso. La perspectiva, diseño, gráficos, colorido y jugabilidad de ese título fueron los cimientos básicos para lo que hoy son los platformers 3D. Pero Nintendo no se quedó ahí, en varias ocasiones a lo largo de la historia tomó todo lo mejor de Super Mario 64 y lo mejoró y reinventó en Sunshine, Galaxy, 3D World y ahora Super Mario Odyssey, un claro contendiente a ser el mejor juego de Mario jamás creado.

Mario debuta en el Switch con un juego que, a decir verdad, será difícil de destronar como el mejor de la consola por muchísimo tiempo. Nintendo ha logrado diseñar un juego prácticamente perfecto de plataformas 3D donde se premia al hardcore gamer que aprenda sus mecánicas a fondo, pero también permite que el jugador casual o los niños disfruten en grande. Implementando no solo un diseño de niveles sublime y hermoso, sino nuevas mecánicas que están íntimamente ligadas a ese diseño y que innovan la fórmula de la franquicia y el género a puntos que la competencia solo soñaría con hacer.

El juego nos cuenta la historia de cómo Bowser decide casarse por la fuerza con la Princesa Peach, robando objetos valiosos de varios reinos para planear su propia boda. Entre los objetos está la hermana de la gorra Cappy, el simpatiquísimo nuevo compañero de Mario, que unirá sus esfuerzos con el ¿plomero? para rescatar a las rehenes y salvar a los reinos de la invasión y destrucción de las fuerzas del King Koopa. Pero Cappy no es sólo un compañero que guiará a Mario, sino que será su herramienta más valiosa en la aventura, porque le servirá para poseer a muchas criaturas y objetos que harán que Mario adopte nuevas habilidades para resolver los puzzles, combates y secciones de platforming. Ahora deberá obtener todas las Power Moons, los coleccionables en esta ocasión que hacen las veces de las estrellas doradas de Mario 64 o las shines de Mario Sunshine.

A lo largo de la aventura, Mario y Cappy visitarán un montón de reinos con temáticas de diseño diferentes. Algunos son prehistóricos y le permitirán a Mario poseer un T-Rex (que son de las secciones más espectaculares del juego), otros son más mágicos y fantasiosos mientras que otro en particular tiene la apariencia de la mismísima Manhattan, con transeúntes humanos que harán sus vidas normales mientras que Mario y los enemigos caricaturescos hacen lo suyo. Cada nivel tiene un montón de ítems coleccionables además de las Power Moons. Desde monedas para comprar objetos con los que decorar la nave en la que viajan los dos protagonistas y excelentes trajes para que Mario vista mientras jugamos con él; que van desde uno de cavernícola o de beisbolista hasta trajes de baño, ropa de turista o túnicas pirata. Cada traje le da muchísima personalidad a Mario, que ya de por sí es un ícono de la cultura contemporánea.

Los niveles son, por lejos, los mejores diseñados que he visto no sólo en la franquicia, sino en el género entero. Como ya mencioné, todo está perfectamente calculado para que cualquier tipo de jugador pueda disfrutar de la aventura a su modo. Por ejemplo, habrá secciones que Mario podrá resolver por sí solo porque los saltos y acrobacias disponibles se lo permiten. Pero esos movimientos pueden resultar complicados para jugadores que no sean experimentados por lo que se puede tener por seguro que muy cerca habrá algún enemigo u objeto que poseer con Cappy para facilitar las cosas, o un botón que de alguna manera cambie el layout del nivel para hacerlo más sencillo. Es fascinante y a la vez digno de admirar ver a varios tipos de jugadores disfrutando de Odyssey a su manera.

El apartado gráfico es para babearse. El juego de Mario más hermoso que he visto jamás. El uso de texturas, iluminación y el rendimiento del juego tanto en la TV como en la pantalla del Switch son increíbles. Ya antes me había dejado muy satisfecho la calidad gráfica de Super Mario 3D World en el Wii U, pero lo de Odyssey va muchísimo más allá no solo por el poderío gráfico del Switch, sino por el diseño y el estilo de arte que utilizaron. El castillo de Bowser es particularmente impresionante. Uno de los mejores niveles de la franquicia, sino el mejor. Y al final de la aventura hay un mundo extra sorpresa que estoy seguro que traerá muchísima nostalgia a los que, como yo, seguimos enamorados del Super Mario 64.

Al igual que en lo visual, el soundtrack es una maravilla. Añade una infinidad de tonadas a las ya docenes y docenas de himnos que tiene la franquicia en su haber y hacen que la aventura y el pasearse por los niveles sea un completo placer. Mi única queja es que Cappy tiene una “voz” un tanto similar a la que les pusieron a los personajes de Banjo-Kazooie en su momento. Cosa que luego de algunas horas podría hacerse repetitivo y un poco fastidioso, pero para nada algo que vaya a arruinar la experiencia.

Otro de los detalles más hermosos que tiene el juego son las transiciones constantes que tiene entre el 3D y el 2D, donde Mario se convertirá en su sprite original de Super Mario Bros del NES y tendremos que resolver un montón de retos de platforming para obtener muchas de las Power Moons y monedas extra. Muchos de estos utilizan la gravedad, trampas y hasta interacciones con lo que está fuera de esas dos dimensiones para detener a Mario y son definitivamente de las secciones más divertidas del juego. Eso sin mencionar que las canciones cambian a versiones 8-bit cuando estamos en estas secciones y Mario puede llevar muchísimos de sus trajes a ellas, lo que hace que su sprite clásico se vea realmente bien. Quién diría que Mario sería todo un modelo.

Mi única queja real es que, a diferencia de los otros juegos 3D de Mario, Odyssey es sumamente fácil. Es obvio que esto ocurrió para tratar de atraer una audiencia mayor pero aún recuerdo como moría decenas de veces para lograr obtener una estrella en 64 o los horribles niveles end-game de Galaxy y Galaxy 2 donde había que hacer todo perfecto para terminarlos. Odyssey en mi opinión se hubiera beneficiado un poco de mayor dificultad. No le quita méritos al juego ni mucho menos; es definitivamente el mejor juego de la consola. Pero no es perfecto por este detalle en particular, que también ha afectado de manera negativa a otras franquicias de la Gran N. (looking at Kirby…)

Sumado a eso está el hecho que Nintendo sigue apoyando el juego. A lo largo de los últimos meses ha ido añadiendo contenido tanto estético como trajes para el protagonista como un nuevo modo de juego competitivo donde los jugadores deben esconder globos en los mundos para que otros los encuentren y obtengan monedas. Esto ha probado ser de lo más divertido para sacarle el jugo al título una vez que lo terminas, además que ayuda muchísimo para tener las monedas necesarias para comprar algunos de los trajes más costosos que solo están disponibles en el end-game.

Pero al final del día, Super Mario Odyssey es una obra maestra. Odyssey es el tipo de juego que debería hacer que los desarrolladores AAA occidentales vean y digan: ¿Pero qué coño estamos haciendo? Es un juego que está muy pero muy por encima de la competencia y, por lejos, el título estrella de la Nintendo Switch.

No debería faltarle a absolutamente nadie.

BIEN:
● Muy buen apartado gráfico y visual.
● Muchísimo contenido para disfrutar.
● Excelente diseño de niveles.
MAL:
● Demasiado facil.
¿60$?: No es mi juego favorito de Mario. Ese título le sigue perteneciendo al N64, pero con él, Nintendo reinventa nuevamente al platformer 3D, dándole tanto al público como a la comunidad de game development una cátedra de diseño de gameplay.
Switch: 2017. 1-Cartucho. Zona ALL. Video HD: 900p/60fps (dock) - 720p/60fps (portable). Sonido: DD 5.1, Jugadores: 1 (Online: N/A); Disco Duro: 5.7GB, Dual Joy-Con & Pro Controller Compatible. ESRB Rating: E

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Mike