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Rural Tex es un estúpido sitio web de reseñas y noticias de videojuegos y cine popular. Combatiendo el mal gusto desde 2005 (nos está costando bastante) Influenciados por nuestra cultura nerd-geek de Comic Books & Video Games. Periodismo Gonzo de tercera en este Colosal Desperdicio de Ancho de Banda

ÚLTIMAS RESEÑAS

Las últimas reseñas de videojuegos y cine. También a veces música, Apple o audio (a veces). Rural Tex™ no apoya la piratería, todo medio que aquí se revisa es adquirido legal y estrictamente original.


Más en el Archivo de Reseñas.

CALIFICAMOS ASÍ

Nuestra escala para calificar las reseñas del uno al cinco (estrellas). Con el Sir William McKay reservado sólo a la excelencia.

  • Sir William McKay: Aleph One
  • Willy McKay: ¡Non-Plus-Ultra!
  • McKay: Muy bueno, peeero...
  • Pasta: Ta' bien... ta' bien.
  • Mancao: No nos inmuta.
  • Ñame: ¡Que nos devuelvan el tiempo y dinero que perdimos en revisar esta grandísima porqueria! Epic FAIL!
WEB-ONADAS

Lectura: No Girls Allowed? I'm not your fucking shield!. Una opinión sobre el sonado caso del #gamergate desde la perspectiva analítica del Editor en Jefe. –Bartolomeo

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Son Fantasmas

Genius at Work: Trent Reznor en su estudio dándole vida a los 36 melodiosos temas de su Ghosts I-IV.

Se había tardado más de lo que creíamos pero ya llegó el Ghosts I-IV Special Limited Deluxe Edition de Nine Inch Nails que pedimos exactamente el día de su anuncio. Que preferí tener en físico para hacerle el review justo aunque tuviera los archivos legales en Apple Lossless desde el mismo día de la orden (que te dejan bajar como parte del paquete). Muy distinto a The Slip, que fue lanzado bajo la misma modalidad de "download first - CD later", donde Spiff prefirió evaluarlo antes de que tengamos el CD y porque el material en Apple Lossless suena idéntico al plástico.

Pero el cuento es que, y esta va para nuestro amigo y casposo de por vida Yiyo, inicialmente pagué por la edición de 75$ (DeLuxe Edition) y recibí la de 300$ (Deluxe Limited Edition) gracias en parte a la malparidez, mi impaciencia y mi acostumbrada formadera de peo. Resulta que mi orden había sido extraviada y luego puesta en suspensión por alguna malparidez que poco me importa a estas alturas. Les mandé e-milios formando un peo reclamando que por un shipping & handling tan costoso como ese (50 pesos) ya debería haber arribado. Hasta les dije que Amazon, con todo y sus envíos bolivarianos, llegan más temprano, y que por 50 morlacos me lo traen volando en el Mach 5 con en repartidor en smoking. Alguna "vena de orgullo" tuve que haber "picado" que motivó a alguien decir "mándale la edición limitada para que se calle la jeta". Pues imaginen mi sorpresa cuando recibo una caja desproporcionadamente más grande y pesada de lo que estimaba para mi pedido original, y que al abrirla contenía el paquete de lujo edición limitada... ¡na' guará! Con una carta genérica hecha en computadora "dicese-y que" de Trent Reznor disculpándose por el error e invitándome a que continúe dándole soporte al nuevo modelo de distribución musical. Ta' bien, les creí, sí Luís. ¡Lo bueno es que tengo el Ghosts I-IV Limited Edition y sólo pagué 75 pesos mequetrefes!

Puro Calibre: A la izquierda vemos a Atticus Ross trabajando con Reznor en la producción del disco, y a la derecha vemos a un concentrado Adrian Belew quien hizo la guitarra en casi todas las piezas del álbum doble.

Como les habíamos dicho en el día de su anuncio, habían 4 formas de comprar el Ghost: archivos digitales, CD doble (disponible en las disco tiendas) y dos DeLuxe Editions, el normal y el Limited (sólo por orden directa al artista por Internet). El normal que había ordenado consiste en un estuche tapa dura empastado en tela con el logo de NIN en metal que tiene dos tomos, uno contiene las artes litográficas y el otro los plásticos musicales. El tomo de plásticos tiene cuatro discos, el CD doble básico, un DVD-ROM con el álbum en mutitracks para hacer remixes en un editor de sonido (compatible con Garage Band) y un Blu-ray Disc con el mismo álbum doble pero en High Resolution Audio a 96kHz/24Bit LPCM (Linear Uncompressed PCM). Adicionalmente, la edición Limited incluye otro tomo con litografías de colección en papel Glaseé y otro tomo -con la misma calidad del estuche de tela/metal- ofreciendo el mismo álbum pero en 4 viniles audiófilos de 180gr (todos en sobres de terciopelo con su propia foto-carátula de cartón). Autografiado personalmente por el propio Trent Reznor. Para una vista más detallada vean las fotos que le tomé en mi Flickr. El material físico de Ghosts I-IV fue confeccionado por Artists in Residence, que es una empresa discográfica independiente fundada por Flood y Alan Moulder (ambos amigos y colaboradores profesionales de NIN por años), que reproduce el trabajo de los artistas sin convencionalismos comerciales ni ataduras corporativas. Para que vean, siempre editan los trabajos de sus artistas en vinil como en CD.

Por fortuna tengo Blu-ray, DVD y CD player para reproducir todos los formatos digitales (como también iPod y iTunes para los archivos portátiles), pero no dispongo desde hace más de una década de un tocadiscos de vinil por lo que será la omisión de este review. Antes de empezar la evaluación del material musical y su calidad de sonido, déjenme decirles que esta iniciativa de distribución musical del genio Trent podría darle la vuelta a la industria acabando con las restrictivas y avariciosas disqueras. Razón tuvo Reznor en criticar el intento mediocre de Radiohead, quienes propusieron antes este modelo con su más reciente trabajo In Rainbows, pero que dejó mucho que desear debido a la calidad sub-par del producto final ofrecido al fan*. Buenas intenciones de York y compañía sí, pero el fiambre por lomito no fue suficiente para aludir a las masas. Reznor cobra más, sí. Pero es innegable la calidad del producto y las flexibilidades de opciones tanto de precio como de paquetes para satisfacer a surtido mercado de gustos, no sólo a sus acérrimos fans de toda la vida como uno. Dejar Nothing Records para abrazar la filosofía de Creative Commons con su The Null Corporation fue la mejor movida que NIN pudo hacer; y el ejemplo a seguir por parte de los artistas que se sientan oprimidos por una disquera.

Robin Returns: No es el chico maravilla pero hace las mismas con la guitarra, Robin Finck (izq) retorna a casa a la banda que lo vio crecer. Alessandro Cortini y Rob Sheridan (der) aportan técnica musicalmente a NIN.

Ghosts I-IV viene a ser el HALO 26 del catálogo de NIN y que resultó del trabajo improvisado -como espontáneo- de 10 semanas en sesión permanente en el estudio. Trent Reznor se junta de nuevo con el productor/compositor/músico de Atticus Ross como co-autor y co-productor de este magnífico trabajo (tambien con Alan Moulder), junto con la colaboración de Alessandro Cortini, Adrian Belew, Brian Viglione y el regreso de un rostro conocido por los fans de NIN: Robin Finck. El corte musical refleja la íntima relajación melódica que sólo un artista produce en total control de su entorno. Que compone 36 piezas instrumentales de duración variada que suman casi 2 horas de música que te lleva por pasajes eclécticos y atmosféricos sin la ayuda del LSD. Emulando el experimento acústico-electrónico de la limitadísima edición del EP Still que nos trajo una faceta más suave, y armónica de NIN en contraste con su típico sonido de rock industrial forte + extra strength. Esto refleja una sensibilidad musical compleja del artista que nos obliga a admirar su complejo genio y talento. Mezclando sintetizadores analógicos, piano de cola, bajo eléctrico, guitarras con distorsión, batería tradicional, sonidos sampleados y secuenciadores digitales mediante Pro-Tools usando Mac. Es como Still pero muchísimo menos evolucionado, coherente y hasta se podría decir que con motiffs sistemáticos.

La realidad es que las piezas de Ghosts I-IV son una colección de maquetas no desarrolladas que nunca se convirtieron en canciones completas. Quizás durante la conceptualización del Year Zero. Son destellos de talento que desechó en algún momento de su proceso creativo. Son semillitas simples, llenas de sonidos superficiales y monodimensionales que resultaron ser abortos de un genio, que luego revisitó, pulió y encontró un hogar para que pudiera compartirlas con nosotros. Por eso ninguna canción posee título más que la sucesión numérica genérica "Ghost-Nº X", divididos en cuatro grupos (I, II, III, IV), que van alargando las piezas proporcionalmente a su complejidad en orden cronológico desde la 1ª a la 36ª casi como un concept album. Casi.

La calidad de sonido del CD era de esperarse, dinámica, limpia, con sentido analógico donde sobresale un meticuloso mastering que le da ese rango dinámico del coño de la madre. Absolutamente espacial con una imagen de los instrumentos que se extiende para recrear la ubicación de los músicos en el estudio. Con especial énfasis en las reverberaciones acústicas naturales respetando el timbre de cada instrumento lo más natural posible. El DVD no es de interés común ya que es el mismo CD pero con cada canción en su propia carpeta; cada una con las pistas individuales multicanales de la consola para poder editarlos, re-mezclarlos y modificarlos al antojo de todo aquel que tenga y sepa manejar un editor musical, desde un Pro-Tools profesional de músico hasta un Garage Band más amigable de Apple. Véanlo como los ingredientes sin la receta para que hagas el disco como más arrechera te de (en archivos .wav de idéntica calidad de sonido del CD a 44.1 kHz/16Bits). Los archivos Apple Lossless para el iPod/iTunes son idénticos al CD/DVD en calidad de sonido por no usar compresión. No así de los archivos en MP3 (incluidos en el DVD para los reproductores MP3 no-iPods) que como es natural, pierde casi todo el rango dinámico, el peso, cuerpo y atmósfera por su discriminadora compresión propia de ese nefasto pero conveniente formato popular (aunque suena bastante bien).



El lomito está en el Blu-ray mequetrefes, aquí es el exégesis, el nirvana, el aleph one que pone fin oficial a la discusión. Suena demasiado arrecho, claro, depende de un buen sistema de audio que por fortuna aquí todos disfrutamos humildemente. Es tan real y dinámico que serán contadas las veces que pondré el CD. A 96kHz y 24bits ofrece toda la esencia, el timbre, imagen y realismo de cada instrumento con abrumadora separación, cuerpo y peso en el espectro sonoro del recinto acústico que recrea. Lástima que no venga en 5.1, pero no le hace falta, primero porque es tan denso que rellena el espacio con sólo dos canales y segundo porque funciona increíblemente bien al procesarlo con Dolby Pro Logic IIx: Music en mi procesador surround de referencia, que se encarga del D/A debido a que el Blu-ray player pasa la data intacta por HDMI. Una joya. En especial ésta que es la 1528 de sólo 2500 de la limitada y fortuita edición que me llegó, y mi madre me decía que con berrinches no se obtiene nada. Altisísimamente recomendable.

[CD/DVD/LP/Blu-ray - 110 min. 2008. The Null Corporation]

Música: Sir William McKay (★★★★★★)
Sonido (CD): Willy McKay (★★★★★)
Sonido (BD): Sir W. McKay (★★★★★★)
Sonido (MP3): McKay (★★★★☆)



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Sir Barton

P.D. Yiyo te dije que formaras peo mequetrefe.

[*] La calidad del producto de In Rainbows en nada tiene que ver el material musical el cual fue brillante, de 5 estrellas, pero la presentación, distribución y calidad del material digital fue deplorable en míseros archivos comprimidos de MP3 que al final terminó siendo ofrecido en CDs tradicionales (gracias a Dios) por disco tiendas sin ningún valor agregado que un simple y convencional CD.

©Fotografías originales de Rob Sheridan del Flickr oficial de la banda.

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La Otra Dimensión: Double Play!

Review: MLB 2K8 (PS3/X360) - Nos han dicho que sólo hablamos de juegos de violencia, que no salimos de ese género. Primero les digo "so what?" cuando disfruten el placer de percutarle candelazos a la gente, entonces hablamos. Segundo, que sí nos gustan los juegos de otro tipo, sólo que los estábamos revisando con cuidado para llevarles el review mequetrefes.

En cuanto a deportes nuestro fanatismo se centra 99.9% en béisbol, aunque también le metemos a otras disciplinas, pero sólo deportes de Tipo Serio donde se involucra sangre, sudor y las mujeres no pasan de ser espectadoras. Como entrada, y para demostrarles nuestra convicción con esta disciplina deportiva al que llamamos "el pasatiempo nacional" revisamos dos títulos de béisbol buscando el que se ajustara a nuestras estrictas exigencias de cuasi-perfecta simulación. Tanto, que siempre compramos dos copias de cada título para poder jugar en red. En este caso se miden Major League Baseball de la casa 2K Sports (MLB 2K8) y su contraparte de la casa Sony Computer Entertainment (MLB '08 THE SHOW). Uno es una experiencia frustrante y mediocre, el otro un jamón que todos debieran tener en su juegoteca. Empecemos por el MLB 2K8 que impresiona por sus increíbles gráficos y está disponible para ambas consolas.

MLB 2K8 luce casi como una transmisión de televisión, el cuidado en la presentación gráfica es de lujo, la concentración en los detalles como uso de profundidad de campo, texturas, costuras en las telas de los uniformes y hasta en el movimiento realista del sol junto con la iluminación del día -y variaciones en el clima- son asombrosamente realistas. Tanto así que es el único punto a favor y el que a simple vista puede atraerte ignorando que su falla más grande está en el game play, errores técnicos y simulación que terminan por arruinar la experiencia de recrear un partido. Posee una de las interfaces mas complicadas para pitchar y batear que casi exige un nivel de grandes ligas para jugarlo. Por fortuna posee el clásico método de bateo analog stick + button, porque si lo dejamos al sistema del analog stick (en ambas consolas) o el sensor de movimiento con el control SIX-AXIS del PS3 a la Nintendo Wii, las frustraciones fluyen a medida que acumulas más ponches que los que Nolan Ryan ha dado en un partido (si es que por pura leche pegas un batazo, pero ni idea cómo lo hiciste). Aprender a correr las bases es otra combinación de controles que confunde porque los botones varían al cambiar el jugador de la base (coño sería más simple si mantuvieran consistencia en todo momento).



Pero la tortura no termina ahí ya que el pitcheo es igual de complicado, buscando el realismo recreando cansancio, viento, tendencias personales de cada pitcher, confianza, colocación, fuerza, velocidad e imperfecciones en el umpire que desvían el propósito principal de todo juego: divertirse. Aunque existen tres, sí, tres modos de pitcheo, todos complican la cosa a menos que bajes la dificultad al mínimo y aún así el juego es más pelúo que el coñuelamadre. La visibilidad de fieldeo es muy limitada, aún cambiándola hacia perspectivas de altura, que compromete tu eficacia al fieldear un batazo. Una cosa irritante -una de tantas- es que por más que te empeñes en memorizar en el disco duro tu perfil de usuario, con preferencias de pitcheo, bateo, fieldeo, vista y hasta controles, nunca, pero nunca se cargan automáticamente cada vez que inicias sesión; debes cargarlas manualmente cada vez que quieres continuar tu temporada donde la dejaste. Jugar en red requiere un Master de Telecomunicaciones del MIT para poder conectarte con tu pana que tiene la misma copia, y cuando lo logras, hay un "delay" entre la respuesta de los controles y su reacción on-line en pantalla que hace imposible jugar efectivamente en red con nadie... eso si te logras conectar con alguien.

No lo tomen a mal, es un buen juego, sólo que requiere paciencia, pero mucha paciencia y dedicación para encontrarle la vuelta. De lograrlo se puede jugar con otro pana en la misma consola y contra la computadora manteniendo una simulación decente y casi entretenida de una experiencia de béisbol real. Cosa que los desarrolladores se concentraron casi exclusivamente en la presentación gráfica para parecerse a una transmisión de verdad que olvidaron la esencia básica del deporte (incluyendo que se buscaron a Jon Miller y Joe Morgan, los narradores oficiales de MLB y ESPN, para las voces de los narradores y comentaristas, excelente toque). Fuera de sus fallas de jugabilidad y complejidad de la simulación, MLB 2K8 se salva de ser Ñame porque es la única opción que tienen los usuarios del X360 y, de darle cariño, se puede llegar a disfrutar. Pero hay que darle y tener una paciencia permisible sin llegar a los niveles de exigencia de un die-hard fan del deporte. Afortunadamente los usuarios del PS3/PSP tienen al MLB '08 THE SHOW como alternativa superior por TODOS los ángulos.

Se puede jugar, pero cuidado, no es para ultra-exigentes de esta disciplina.

Jugabilidad: Pasta (★★★☆☆)
Presentación: Willy McKay (★★★★★)
Diseño: Mancao (★★☆☆☆)
Multiplayer: Ñame (★☆☆☆☆)

¿60$?: No (vendimos las nuestras, para que vean lo panas que somos).

[PS3: 2008. 1-Disco (Blu-ray). Zona 1. Video HD: 720p. Sonido: Dolby Digital E 5.1, Jugadores: 1-2, Online: Requerido; Espacio de Disco: 8.5MB, ESB Rating: E]

Review: MLB '08 THE SHOW (PS3) - MLB '08 THE SHOW cumple, satisface y supera todas las expectativas llegando a ser casi un juego y una simulación perfecta del deporte Rey. Llena las básicas esenciales donde el anterior falló: la diversión. Sin ser un Nintendo Wii Sports de papita, existen niveles de dificultad que hacen el juego tan fácil como jugar pelota con tu sobrinito, o difícil como jugar con grandes ligas de verdad, es decir, poniendo la cómica.

MLB '08 THE SHOW poseerá gráficos tipo arcade sin necesidad de abusar de vertex shaders, pero eso no resta realismo y detalle donde el parecido neo-fotográfico de cada jugador con su contraparte real es asombrosa. Los chicharrones de Many Ramirez, la gorra torcida de Dontrelle, el casco sucio de Vladimir Guerrero, los tres lunares de Matsui, el corte mata-patillas del comedulce Abreu, la peluca de Ordoñez, etc., en aspecto impresiona sin pretensiones foto-realistas como el 2K8. Pero no termina con la pinta porque tiene el tumbao y los movimientos exactos de cada jugador, con su particular forma de pararse en el plato, darle swing y prepararse ante el pitcher (como el balanceo del bate de Sheffield, el apuntar con el bate de Ichiro, el culo parao de Abreu, el tumbaíto del Gocho y la mano alzada -como pidiendo "taima"- de Jeter). Tan real es que mas de 150 estrellas fueron llamadas a usar captura de sus movimientos en los estudios móviles de Sony Computer para lograr este detalle tan increíble. Es más, me atrevo a decir que esto da mayor presencia que los gráficos fotográficos del 2K8 mencionado arriba. No en balde hay un esfuerzo por recrear detalles realistas en los bien logrados gráficos (incluso con vertex shaders para sombras realistas) aunque no existen cambios en el tiempo, movimiento del sol, lluvia, día nublado y variaciones del ángulo de inclinación del sol como ocurre en el 2K8, es más, de una, en el THE SHOW sólo hay día o noche, punto.

Pero dejando afuera las comparaciones gráficas, vayamos a lo que hace o deshace un juego de simulación deportiva, la jugabilidad basado en la simulación de la física... y señores, como dice Beto Perdomo, "el béisbol es un deporte de centímetros, porque es ciencia de la física aplicada al juego". Aquí es donde el MLB '08 THE SHOW aplasta por todos lados a su competidor de 2K Sports porque la física raya casi en lo perfecto. Sin muchas complejidades en el pitcheo y bateo -basándose en las dos formas tradicionales de interacción- se desempeña sumamente realista, con variados niveles de dificultad, y con mucha dinámica que le imprime velocidad y diversión. El pitcheo en el 2K8 parece cámara lenta si lo comparan con las metras borrosas que sueltan en el THE SHOW. Dejando el bateo muy clave tanto en tiempo como en ubicación. El pitcheo es similar, combinando ubicación con fuerza y efectividad al soltar la bola que hace infinitas las opciones de lanzar como la vida real. Igualmente para batear, lo que le da esa dificultad que depende de tu nivel de destreza. Variando el cansancio y la confianza en el desempeño de los pitcheres como del la variabilidad de errores de éste como del resto de los jugadores.



Las opciones son increíblemente flexibles para casi todos los jugadores, que iguala al 2K8 en cuanto a las diferencias de cada uno en velocidad, fuerza de bateo, brazo y stamina (añadiendo confianza al pitcher y overdrive), pero va más allá con la flexibilidad motriz de cada personaje basado en su desempeño real. Sin mencionar que va una milla más lejos que el 2K Sports al variar las opciones independientes de correr las bases, como por ejemplo la manera que se desliza un jugador (diferente para cada base, que si con la pierna derecha, o la izquierda, de lado, de frente con las dos manos o cualquiera de las dos). Las combinaciones son muy flexibles, incluyendo opciones extensas para el fieldeo ya que trae un manual cojonudo que intimida al principio (que con la práctica se va amaestrando). Práctica que obtienes jugando en red, contra la máquina o contra otros en la misma consola, con modalidades de juegos de exhibición, la temporada, agente libre o ligas personalizadas. Lo que nos lleva a aplaudir la extensión que alcanzaron al incluir los equipos de AAA de cada organización (¿por qué no incluyen las ligas del Caribe? son más importantes en mi opinión), añadiendo la posibilidad de manejarlos en función de subir jugadores (existentes) o bajar titulares de las mayores por desempeño o rehabilitación por lesión. El roster se actualiza con el verdadero por Internet gracias a la alianza con MLB, desde los cambios hasta las estadísticas.

La música no se limita a una selección preseleccionada de canciones de corte popular como el 2K8, sino que te permite sacar y armar tu propia selección musical sacada de tu librería del iTunes desde el PS3 mesmo. Que las puedes oír tanto en los menús como en el juego mismo. ¿Cuándo pensaron escuchar el glorioso himno del Magallanes de la Billo's sonar en el Yankee Stadium con el efecto de la reverberación del recinto y los gritos del público? (Mervin hace lo mismo con la Samba de La Guaira en el Fenway Park) Priceless, sólo eso hace valer los 60 pesos que cuesta el juego, lo demás es el juguito del lomito mamapipes. Puedes crear tu jugador y hacerle tu cara o la que más arrechera te dé, y las opciones son tan interminables que no existe excusa para no hacer la cara de quién sea; es más, la voy a poner a prueba, voy a hacer la de Ricky Del Norte a ver qué tal me sale. Jugar en red es tan instantáneo como jugar en una red LAN o en la misma consola, las preferencias y sliders de cada sesión se memorizan y cargan automáticamente y son tan manipulables como la flexibilidad mas extensa para simular las imprevisiones de la vida real (errores de manager, viento, bates quebrados, errores de jugadas, impredictibilidad de los resultados de lanzar con la fuerza equivocada o consumido por el cansancio). En fin, son muy pero muy pocos los inconvenientes, faltas y fallas (como cargas largas antes de cada partido, narradores repetitivos, etc.), pero afortunadamente ninguna involucra la física del juego ni la jugabilidad al simular un partido con asombrosa aproximación a la realidad. Sin duda la opción de rigor para los fans del PS3 y tristemente la opción que no pueden acceder los fans del X360 que se tienen que conformar con el 2K Sports.

Jugabilidad: Willy McKay (★★★★★)
Presentación: Willy McKay (★★★★★)
Diseño: Willy McKay (★★★★★)
Multiplayer: McKay (★★★★☆)

¿60$?: ¡Botas la bola con este juego!

[PS3: 2008. 1-Disco (Blu-ray). Zona 1. Video HD: 720p. Sonido: Dolby Digital E 5.1, Jugadores: 1-2, Online: Requerido; Espacio de Disco: 2GB (!!!), ESB Rating: E]



Pronto vendremos con más deportes, tenemos FIFA '08 desde hace dos meses y GT5 mas ambos N4S.

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Barton Ripken (13)

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República Metallica #35: Rock Star Weekend



Por ahí dicen que no hay mal que por bien no venga. Este pasado fin de semana fue, definitivamente, una muestra de que la sabiduría popular no se equivoca. Lo que al principio pareció el gran fastidio de tener que ir a Valencia para ver a Testament y Megadeth en el GillmanFest –por lo menos para quienes vivimos en Caracas–, al final se convirtió en un ingrediente más de lo que sería, sin duda alguna, un fin de semana para los anales de la historia. No sólo fue éste un gran festival musical, sino que terminó siendo muchas cosas al mismo tiempo: un mini BlogStock™, un reencuentro con los panas de la infancia, con metaleros de la vieja guardia, con gente que no veíamos desde hacía años, en fin, un viaje sentimental hasta para el más podrido de los comegatos.

Pero es que para todo verdadero fan de la música, del género que sea, hay artistas y bandas que trascienden todo límite racional para convertirse en figuras de valor prácticamente religioso. Y para todo metalero digno de tal nombre, que se respete y se enorgullezca de ser calificado como tal, Megadeth es una de esas bandas. Hasta los escépticos –como mi pana Dani Filth– que hasta hace poco renegaban del grupo porque “sus últimos discos no suenan como los clásicos de los ochenta”, tuvieron la sabiduría y humildad suficiente para poner en duda sus propios prejuicios y atreverse a ver su error, y no faltaron a la cita. Y quizás es por eso que nos duele como si fuera nuestra la ausencia de otros panas que se dicen incondicionales de la banda, como el Basura, mi pana el Dr. Jesús, el Negrocomicón y unos cuantos más, quienes nunca sabrán lo que se perdieron.

Antes de entrar en materia, debo decir que al César lo que es del César: felicitaciones y agradecimientos eternos a Paúl Gillman por tener la iniciativa y, lo que es más importante, las bolas de haber hecho todo lo necesario por alcanzar tan importante logro en la historia del metal en Venezuela. Y vayan esos mismos sentimientos a todas las personas y organizaciones que hicieron posible el festival, tanto del sector público como del privado.

Sin embargo, y apenas como un humilde consejo al pana Gillman, a quien apreciamos y respetamos musicalmente, le rogamos que en el futuro separe la política y los (re)sentimientos personales de lo estrictamente musical, pues lamentablemente esos elementos tienden a opacar el brillo de su obra.

Day One: Into the Pit
El primer día del GillmanFest comenzó como la propia road movie de El Barto y yo, aunque muy zanahoria, cero intenciones de lanzarnos una de Fear and Loathing in Valencia, pues la idea era llegar sanos y salvos al show.

Al arribar, y después de algunas vueltas de reconocimiento por el territorio valenciano, nos cagamos de la risa al ver que una licorería frente al estadio Misael Delgado era prácticamente saqueada por las hordas metaleras sedientas, sobre todo después del anuncio de que no habría caña adentro (aunque al final sí hubo birras). En vista del gentío y el calor valenciano –y del hecho de que por más que queramos ya no somos carajitos de 20–, tomamos la decisión conciente de pasar de los grupos iniciales y dedicarnos a descansar y prepararnos para Testament. Sin embargo, he de decir que los comentarios que recibí de las bandas nacionales es que estuvieron muy bien.

Al final, cual vampiros que somos, nos dejamos caer con la noche por los predios del estadio, y vimos a Gillman desde la distancia y tranquilidad de las gradas. El público pareció complacido con su set, especialmente con clásicos como “Levántate y Pelea”, “El Anticristo” (a pesar de la blasfemia de cambiar el coro para decir que “Bush es Lucifer”, see what I mean? Y digo blasfemia no por mi opinión política, sino por cambiar un clásico de ese calibre) y las canciones del Escalofrío, que nunca le han fallado en vivo. La banda estuvo acoplada y firme, y el sonido me pareció aceptable. Sin embargo, la voz de Gillman, aunque con potencia, me pareció que estaba desafinada y plana en algunos pasajes.

A las 9:00 de la noche salió, por fin, el primer plato fuerte del festival: los thrasheros de Testament, hijos de la Bay Area de San Francisco y vecinos de Metallica. Durante la primera canción había decidido quedarme en la comodidad de las gradas, pero en ese momento tuve como un despertar y me dije a mismo, “¿Qué coño te pasa, güevón? ¿Estos carajos son unos de tus ídolos de toda la vida y te vas quedar aquí como un imbécil?”, así que me fui corriendo a la olla con mi hermano Julio.

El show comenzó con un sonido muy malo, prácticamente sin batería en la mezcla y con muy poca potencia. Después iría mejorando paulatinamente hasta ser bastante aceptable, pero la potencia nunca llegó a ser la esperada en un concierto de metal. Más allá de ese detalle, ¡el toque fue conciertazo! Los panas fueron de menos a más. Toda la banda estuvo muy buena, con el cantante Chuck Billy absolutamente sorprendido por la recepción del público.

De hecho, en mitad de concierto el carajo no pudo aguantar las ganas de sentir ese amor de cerca y se bajo del escenario a saludar a la gente de la primera fila. Como se imaginarán, éxtasis total en el Misael Delgado. 25 mil orgasmos simultáneos.

Pero la verdadera estrella de la noche fue el guitarrista Alex Scholnick, quien, con una sonrisa de oreja a oreja, demostró que es un verdadero maestro en su instrumento.

Realmente sorprendente. Mención especial merece el baterista Paul Bostaph (ex Forbidden y ex Slayer), que en repetidas ocasiones se paró sobre su trono para hacer reverencia al público venezolano. Como siempre, no voy a ahondar aquí en el set list, salvo para decir que estuvo al pelo, la mayoría de los clásicos estuvieron presentes, así como una buena dosis del disco nuevo (que pronto reseñaremos). Mis favoritas: “Practice What You Preach”, “Souls of Black”, “Disciples of the Watch” y sobre todo “The Preacher”, durante la cual me metí en la olla a hacer slam dancing y con un solo coñazo me devolvieron directo a la realidad de mis 32 sobrepesados años.

Day Two: Reckoning Day
La mañana del domingo comenzó con lo que pareció un intento de la naturaleza por desanimar a las huestes metaleras, con un palo de agua brutal, pero que va, eso no paró a nadie, a pesar de que la lluvia se extendió hasta bien entrada la tarde. La única consecuencia lamentable fue que los grupos teloneros, Resistencia y Arkángel (par de leyendas del rock nacional), no pudieron tocar, pues la lluvia produjo retrasos y ni pensar en alterar la hora de salida de la banda principal. Estos son tipos serios, nada que ver con nuestros desorden y sabrosismo tropical.

Sea como sea, la ansiedad y la expectativa eran casi insoportables. Julio y yo no nos mojamos (estuvimos guindados hasta las 4:00 pm, al mejor estilo de la Dinastía Soze), pero la mayoría de la gente estaba allí desde temprano, empampada hasta los huesos. A pesar de la seriedad de Megadeth y los organizadores, la lluvia hizo que el arranque del show se retrasara media hora, lo que llevó los nervios y la tensión al máximo. Aires de casi linchamiento se respiraban en el estadio. Pero es que, señores, se trataba de una expectativa guardada en el corazón por muchos años (casi 20, en mi caso). Todavía recuerdo cuando en 1990 me compré el vinilo Rust in Peace en Barquisimeto (mi segundo disco “importado”, lo más cool de lo cool en la época). Mi vida nunca sería igual. Pero esa mis panas es otra historia…

Finalmente, pasadas las 7:00 de la noche, sin mucho aspaviento, comenzó a sonar la intro de “Sleepwalker”, tema que abre el nuevo disco, United Abominations. Los panas se tiraron ésta y tres canciones más sin respiro, sin apenas un saludo o comentario. Se me ocurre que el gran Dave Mustaine estaba arrecho por el sonido, pues la verdad es que éste dejó mucho que desear. De hecho, empezó muy muy mal (la voz casi inexistente en la mezcla, las guitarras indistinguibles), pero fue mejorando poco a poco y, aunque llegó a ser bastante aceptable, una vez más la peor falla fue la falta de potencia.



Sea como sea, el pelirrojo al final no pudo resistir el calor del público. Nosotros podremos ser tercermundistas y subdesarrollados en muchas vainas, pero si hay algo de lo que me enorgullezco es de la energía que somos capaces de transmitir como público. Todavía no he ido al primer concierto donde los artistas no queden totalmente sorprendidos por el calor con el que son recibidos, sobre todo en el caso de los metaleros, que se imaginarán que esto es una república bananera (o petrolera) donde el reguetón y el vallenato no dejan espacio para más nada. Pero gracias a Dios están equivocados. Y Mustaine no fue la excepción. Cuando el pana por fin saludó, sus palabras fueron: “Ustedes no tienen idea de los años que habíamos esperado para tocar aquí. No saben todos los obstáculos que hemos tenido que sortear para llegar aquí”. –Los más acérrimos fans saben a lo que se refiere. A Tout Le Monde anyone?–

Pero como ese hubo muchas frases más, algunas de ellas en un español bastante aceptable para un gringo rajado que de por sí no habla el mejor inglés del mundo. De hecho, para mí uno de highlights de la noche fue cuando el pelirrojo se acercó al micrófono y por un instante pareció indeciso, como si no estuviera seguro de lo que iba a decir, hasta que al final expresó: “¿Saben qué? Amo a Venezuela”. Se notó que le salió espontáneo, del corazón. ¡25 mil orgasmos más en el Misael!

La cosa casi casi llegó a ser cursi, como por ejemplo cuando comentó lo siguiente: “Quisiera que estuvieran aquí arriba para que vieran lo hermoso que se ven” (Cerati in English, jeje). Cursi, sí, quizás, pero, ¿saben qué? A nadie le importó. Algunos de los metaleros más duros que he visto en mi vida estaban en la olla con lágrimas en los ojos. Literalmente. Una de las tantas cosas increíbles de la noche fue escuchar al pana cantando el coro de “Trust” en español, que en el DVD de Buenos Aires me había parecido casi ridículo, pero aquí, en persona, viviéndolo en la piel, casi casi me pone a llorar a mí también. En otro momento, el pana dijo, “Mi nombre es David, pero mis amigos me dicen Dave. Uds. me pueden llamar Dave”. Dave, buddy, we fuckin' love you too!



Aunque el show no fue tan largo como hubiéramos querido, el set list fue bastante completo y variado. Los temas más nuevos me sorprendieron gratamente, con un sonido agresivo, mucho más de lo que se siente en el plástico. De hecho, probablemente mi favorita de toda la noche fue “Burnt Ice”, demasiado ácida, demasiado ruda, los solos de guitarra simplemente brutales, sobre todo el final. Speed/thrash metal en su más pura y rabiosa esencia. Otro momento de esos que no tienen precio vino con la presentación de “Washington is Next” que –ojo, para los que no entendieron, o peor, los que entendieron mal– no fue dedicada a Chávez. Tampoco fue que Mustaine dijera que Chávez está loco. Lo que dijo literalmente fue “ésta es una canción acerca de un tipo que hace que su presidente se ponga de muy mal humor”, en referencia a George W. Bush.

“Gears of War” también me sorprendió en vivo. Sólida, muy sólida. Por supuesto, no faltaron los grandes clásicos como “Hangar 18”, “She Wolf”, “In My Darkest Hour”, “Tornado of Souls”, “Symphony of Destruction”, “Peace Sells” y “Holy Wars”. Una de mis mayores y más gratas sorpresas fue Chris Broderick, el nuevo guitarrista. Excelente presencia en escena, seguro de sí mismo, buena química con Mustaine y, por supuesto, con una ejecución impecable. El pana dejó claro que es un maestro de guitarra, tiene madera de rock star y definitivamente en Megadeth puede alcanzar ese estatus (ojalá dure lo suficiente). El resto de los músicos perfectamente acoplados, la banda en general lució excelente, con buena química. El bajista James Lomenzo muy entregado, y el baterista Shawn Drover en vivo mucho más efectivo que en disco.

En resumen, aunque el festival no fue perfecto, son más los puntos a favor que en contra. La policía no jodió a nadie (que yo sepa), la organización en general estuvo excelente. Las bandas nacionales todas buenas, un buen mix, y la calidad de los dos invitados internacionales no necesita ser repetida. El sitio estuvo bueno, bastante cómodo incluso a pesar de la lluvia. El acceso, los hoteles, la gente, todo en buen nivel. El mayor bache, como ya dijimos, el sonido, tanto en calidad como en potencia. Pero de eso se trata precisamente el rock and roll, de sentimiento más que de perfección técnica. Y desde ese punto de vista, Testament y Megadeth (y los organizadores, por supuesto) se las arreglaron para darnos no sólo una experiencia memorabilísima, sino probablemente el mejor concierto de la década.

Mustaine prometió que volverá pronto. No sabemos si es verdad, pero, tomándole la palabra, y parafraseando una vez más una frase criolla famosa, le decimos: “¡Dave, amigo, el pueblo está contigo!”.

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Keyser "My name is David, but my friends call me Dave" Soze

A Tout le Monde: En una nota más personal, quiero extender mi agradecimiento y un saludo muy especial a todos los panas que de alguna u otra manera nos acompañaron en este festín de metal: El Barto, dude, great time together; my brother Julio (picture him as the Ralph Schumacher to the Michael Schumacher that I am, hehe); el alto pana Juan Carlos Padilla de Acarigua (brother, ¿te acuerdas de la “Cajita Feliz” de Metallica?); el alto pana Delimce, anfitrión de lujo; el gran Slave, no habría sido igual sin Ud., sir; el Zeitan, ¡un abrazo pa’ ti, MadreFoca! Al pana Rafael de Chaos Avatar y al inmortal Julio (my very own “Caín” from the Rockadencia days); al pana Carlos, viejo, casi no nos vimos pero tripeamos igual; Butterfly, it was so nice to know you, looking forward to meeting you again soon; a mi prima (perdóname que no nos vimos, love you!) y last but not at all least, el gran Dani Filth, you’re my brother in arms, it’s good you came back to the Megadeth fold (it was about time, mutha fucka!).

Las fotografías son originales y cortesía de Megadeth.com

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República Metallica Express: Metal Militia



Mequetrefes, teníamos tiempo que no la pasábamos McKay en un concierto de Metal y este fin de semana fue para los libros. Todo de lujo gracias a los mamarrachos de Valencia (la tierra del glorioso Magallanes) que se esmeraron en todo para con sus huéspedes caraqueños, guayaneses y barquisimetanos. Que en sí fue una reunión del coño de la madre que difícilmente se borrará de nuestros maltrechos cerebros entre tanto alcohol y Metal. Un road trip a lo old-school-metal con el Editor de República Metallica de RTx™ -y pana del alma- Herr Kaiser que como co-piloto mantiene el ritmo justo entre CDs de Heavy para que la chola no baje de 150 Km/h; ustedes saben, el batimovil anda más con música que con gasolina. Alimentados sólo por las ganas de ejercitar el headbangers spirit, llegamos a Valencia (repito, la ciudad de los gloriosos campeones) para el Gillmanfest donde el plato fuerte no sería otra cosa que fuckin' Megadeth y su ginger lead guitarrist Dave Mustaine (sans Marty Friedman & Nick Menza but still cool).

Un post debidamente enfocado al festival, el concierto y en especial a Megadeth se los tendrá más tarde el responsable del Metal en esta casa. Lo mío sólo serán los highlights de lo que fue un excelente fin de semana que superó las expectativas por más que la malparidez, el mal tiempo, mi alergia y la mediocridad de Paul Gillman confabularon para arruinarla. Por mi parte fue uno de esos excelentes momentos como aquellos conciertos de Metallica, Deftones, Slayer y Slipknot (menos la coñaza con la policía) donde los panas, la música y la birra crean momentos Master Card para la posteridad. Pero nada mequetrefes, para resumir todo en pocas palabras sólo puedo decir que Megadeth Rocks! Mamarrachos Rules! y Gillman Sucked, Sucks and will forever always Suck!



Como acostumbramos a estar dentro de la movida del Metal desde antes de fundar este Blog, no pelamos la oportunidad de ir a ver a Megadeth así fuera en el Táchira y con 12 horas de reggaetón como teloneros de tortura, lo bueno se hace esperar y aquí no iba a ser la excepción. El Sábado fue muy colorido para ser una reunión de caraotas quemadas -todo el mundo cual funeral de zamuros- en el Estadio Polideportivo Misael Delgado de la avenida Bolívar de Valencia (insisto, la capital de la región de los gloriosísimos). Donde concurrimos un pelo tarde por aquello de cuadrar la logística del alojamiento por cortesía de los fieles ruraltejanos Delimce y el mini Kaiser Julio, altísimos panas a quienes les agradecemos junto con toda su familia la invaluable hospitalidad y las atenciones en sus hogares. Con la mira puesta en el Gillmanfest recargamos las pilas en el Restaurant de La Asociación de Ganaderos, donde el Kaiser y sho le metimos al saco una punta trasera encendida, casi poniendo en riesgo la asistencia al festival por una embolia estomacal. Mis panas, uno queda como perro atropellado, ahí lo que hay es carne y todo lo que una pinga 'e parrilla criolla debe llevar. Comida de Tipo.

Como siempre uno se consigue A Tout Le Monde ;-) cuando se congrega el jet-set de los seguidores de la mejor música del mundo. Panas desde mi zona residencial como de otras partes de mi ciudad estaban ahí, hasta de todos los rincones de Venezuela, no era de extrañarse. En especial porque me conseguí con mi carnal Owsly y el alto pana Osman quienes le mandaron un gran "que se mamen un pipe por pajúos" al Cerdillo, al Morcilla y muy pero muy en especial al Dr. Basura por su gaymetismo anal al no asistir a un evento como éste. Entre otras caras no pudimos evitar encontrarnos al una vez Editor de Metal y super co-fundador de esta vaina, you know who...



Por parte de la comunidad Mamarracha estuvieron los panas Slave, Zeitan, Delimce, Exor, Peter y Lobo entre otros, con las mamirrachas de Cleo y mi siempre adorada Hada Mariposa de Hily. De Caracas nos acompañaron los panas Pedro y Julio "Cain", y de Barquisimeto el alto mamapipe de Williams. También le mandamos un "mámese un pipe" al Croncho por no acompañarnos en otra de Destroy con el grupo. Al pana Rafael, líder de la banda Chaos Avatar, le agradecemos el CD de obsequio de su último álbum al cual le prometimos un review justo en la columna del Kaiser en próximas entregas. A todos ustedes mequetrefes, gracias por estar ahí, que sin su compañía (y sus fuertes para brindar las frías) no hubiera sido tan Willy McKay como fue. Gracias a todos.

Nos perdimos los 500 teloneros nacionales del Sábado (triste), pero lamentamos el no habernos perdido a las interminables 3 horas de auto indulgencia que resultó el concierto de Paul "Suck-Ass" Gillman (miembro vitalicio de La Galería del Terror™). Que con su mediocre logística le pajeó el sonido al excelente show que resultó el concierto de Testament al final de la noche. Un volumen tan bajito que podíamos conversar sin gritar en medio de la olla. Lo bueno fue que Chucky y su combo le dieron duro y se conectaron con su público. Admito no ser seguidor de Testament (tengo un disquito de ellos "poray" en mi vasta colección), pero no niego que son cabilla, le roncaron a Valencia y dieron el todo por que la pasáramos bien. El Domingo contamos con un palo de agua del coño de la madre (después de una noche de vallenato y birras, no pregunten) para que Resistencia y Arkangel no nos ladillaran antes de ver a Megadeth. Quienes salieron poco después de las 7 de la noche para darnos casi tres horas de calidad. Con un repertorio centrado en la era post "Countdown to Extinction" (muchas de este clásico álbum), que complació a la mayoría que formó peo por el volumen al comienzo, pero que por el bien de evitar disturbios en Valencia se solventó enseguida.

Desde Hangar 18 hasta Washington is Next, Dave Mustaine se conectó de una forma tan auténtica y calurosa con el público que olvidamos esos días en que se le conocía por su arrogancia y antipatía. "Mi nombre es David, pero mis amigos me llaman Dave, call me Dave" fueron sus palabras de apertura a la 5ta pieza y que no fueron sus únicas en español durante la larga noche donde hasta en una canción se lució. Favoritas como Holy Wars, In My Darkest Hour, A Tout Le Monde, Countdown to Extinction y Symphony of Destruction formaron parte de un repertorio de clásicos y éxitos que acompañaron cuatro piezas de su reciente United Abominations, como parte de su gira Tour of Duty. Se despidió muy emotivamente diciendo "I Love Venezuela" recalcando que "you don't know how long we've waited to play here after touring in Argentina and Brazil", y prometiendo un "We will be back, I promise" se fue con la noche. Muuuuy distinto a la estéril y mecanizada actitud de Tom Araya en su concierto en el Poliedro, pero hay que admitir que el comportamiento cívico de Valencia fue ejemplar ante el Neardental de los mentecatos caraqueños. Kaiser les dirá el resto y con detalles. Fue arrechisimo, fue demasiado, la demencia, la locura, Megadeth Rocks! Megadeth Rules! Megadeth Kicks serious ass! Thanks Dave.

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Sir Barton

Las fotografías son originales y cortesía de Megadeth.com debido a que mi loba Hily no me ha mandado las fotos que tomé con su cámara, y porque dejé mi Nikon en casa de Delimce debido a la lluvia y también por temor a que no me dejaran entrar con ese camastrón difícil de esconder.


POST #700

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Por fin, después de esperarla por cuatro años desde que la anunciaron y después de pasar la arrechera con el chasco de la función pre-estreno tipo Cine Millonario de ayer, vi la tan anticipada cuarta entrega de la saga de Indiana Jones. ¿Qué tal estuvo? es difícil decirlo siendo objetivo como crítico -mojoneado- de cine y fan absolutamente parcializado de la saga y del personaje. Pero siendo justo y ético como juramos ser en el credo de la columna izquierda del Blog sólo puedo concluir que... ¡Es Arrecha! Por supuesto que no se para al lado de las clásicas porque son clásicas, pero sí le hace homenaje y satisface las expectativas hasta de los seguidores más acérrimos del arqueólogo aventurero.

En lo particular sé que a mi Papá -que es fan confeso de Indy- va a sentirse complacido sin decepciones ante esta nueva entrega. Como Geólogo que ha recorrido latitudes por todo el continente americano, mi viejo guarda una vena aventurera que lo ha identificado con Indy por años (la Arqueología comparte disciplinas con la Geología), y aunque no le ha huido a las balas de Nazis y Rusos, sus cuentos sobre las alcabalas de la Guardia Nacional venezolana dan más cague que cualquier leyenda o jungla.

Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull es una ficción aventurera muy bien llevada y concatenada con hechos históricos, contextos reales, leyendas urbanas, mitos culturales e imaginación pura que emula la tradición de Raiders y Crusade. En este caso la familiaridad, la conexión con las anteriores y un guión simplista logran que Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull se compare con Raiders. En particular por su balance de fantasía, ficción e historia, a pesar de los pelones culturales peruanos a chorradas (tanto de su cultura precolombina como contemporanea). Siguiendo la línea de las clásicas donde el ocultismo, las leyendas y los misterios históricos dan cabida a teorías, interpretaciones y el libre albedrío de la imaginación emocional.



Precisamente eso es Indiana Jones, una especie de comic aventurero que George Lucas quiso revivir basado en los Saturday Serials; que eran producciones de bajo presupuesto de los años '20 sobre aventuras inverosímiles de acción y emoción pura. Espíritu que calcó brillantemente la primera de National Treasure y Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl (no así sus decepcionantes secuelas). Si quieren hechos documentales reales y sin adrenalina, entonces vayan a mojar sus barbas tristes en The History Channel y Discovery Channel mamapipes.

La trama es muy simple a pesar de la complejidad trascendental que esconde para construir un cuento digerible. Que hilvana leyendas con hechos (Roswell), el ocultismo de artifactos misteriosos (la calavera de cristal), la guerra fría con los Rojos Estalinistas (en lugar de los Nazis) y la arqueología mística sobre el origen de las culturas pre-colombinas (cuidado, las interpretaciones ocultistas sobre el origen de sus avanzadas y misteriosas civilizaciones es pura ficción). Un marco argumental flojo que apenas mantiene activo a nuestro héroe muy a pesar del paso de los años. Con detalles por doquier que rinden homenaje a sus aventuras pasadas que te mantienen pendiente desde principio hasta el final. Es puro Indiana Jones retro, exhumando sus raíces tradicionales para recapturar el espíritu de sus antecesoras.



La sensación "retro" es evidente al usar film en lugar de video digital como acostumbra Lucas en sus producciones recientes (menos mal que Spielberg no lo permitió). Manteniendo al mínimo el uso de efectos especiales digitales para no desviar la atención de la acción clásica de las acrobacias físicas, los duelos y las persecuciones que son marcas de agua de la trilogía clásica. Aquí los efectos digitales son un complemento que ilustra una producción donde predominan las técnicas rudimentarias; que armoniza con los films clásicos en donde todo se hacía con cartón y pega Hércules. Sin dejar de ser una producción ambiciosa a la altura de los films de hoy, contrasta armoniosamente con las humildes producciones de las versiones anteriores, a diferencia de las Star Wars modernas ante las inmortales (y terriblemente alteradas) versiones clásicas.

Parte de la familiaridad percibida se debe a la "reunión" de todos los que participaron detrás de cámara más que los que están frente a ella. Desde el dúo Spielberg/Lucas detrás de la Dirección, producción y guión, nos complace saber que el séquito de Spielberg que sudó en la trilogía original se reencontró años después en esta nueva entrega (Ben Burt, Katheleen Kennedy, Michael Kahn, Frank Marshall, John Williams, Stan Winston, etc). Lástima que no tuvimos el gusto de un guión de Lawrence Kasdan y Philip Kaufman (guionistas de las clásicas, pero David Koepp está bien para nosotros), ni tampoco de tener a Sir Sean Connery, Denholm Elliott (F) y John Rhys-Davies entre el elenco, pero ese soy yo que exijo más que el coñuelamadre, así que no me paren bolas.



Lo cierto es que está hecha con las manos, con defectos a drede para parecerse a las "viejas" (usando montajes, fondo azul no digital, escenarios artificiales de estudio, iluminación retro, efectos de sonido de las originales, en fin un largo etc.), además de los momentos especiales entre diálogos y acción que le dan ese toque de caricatura como espontáneamente hicieron las anteriores. Dirección, ritmo y edición acordes con el guión, sin deficiencias, aunque pudo ser un poco más larga.

Las actuaciones son triviales y divertidas, sin dramatizaciones particulares, por Dios es un film de Indiana Jones mequetrefes, es para gozar un mundo, ser geek y nada más. Con un Harrison Ford, más pure pero entero, que no ha olvidado como se mete en el personaje con la misma pasión de ser un defensor de la historia y respetuoso de las culturas con las que se topa en sus aventuras. Una cara familiar vemos en Karen Allen (Raiders of the Lost Ark, Starman, Malcolm X) al retomar el rol de la primera chica Indy de Raiders, carismática, bien conservada y con la misma sonrrisa radiante de hace 30 ruedas.

Lo acompaña una Cate Blanchett (Elizabeth of the Golden Age, Notes on a Scandal, The Lord of the Rings, I'm Not There) que le cuesta ser una villana digna de ponerse en los zapatos de los adversarios anteriores sólo que del lado de los Rojos Rojitos originales y no los acostumbrados Nazis. Ray Winstone (Sexy Beast, The Proposition, The Departed, Beowulf) luce como estorbo, molesta en vez de ser un adversario a temer, a la vez que Shia LaBeouf (Transformers, The Greatest Game Ever Played, Disturbia) decepciona como el joven y enérgico descendiente del Dr. Jones; y por último pero no menos importante, un viejo pero bien incluido John Hurt (V for Vendetta, The Proposition, Perfume) cierra el reparto estelar que ayudó a ignorar la nostalgia de los ausentes Connery, Elliott y Davies. En fin, altamente recomendable para los que aún son "young at heart".

Film: Pasta (★★★☆☆)

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Dr. Barton Jones Junior

¡Papá anda a verla! (pero mosca con los cines con doblaje de novela mexicana)

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Mis ENEMIGOS Los Exhibidores Locales

©Wulffmorgenthaler

Hace exactamente dos meses atrás reseñábamos el factor de que los exhibidores locales adoptaban criterios extraños para traer ciertas películas al país, mientras que otras simplemente no llegaban. De entre los comentarios recibidos, nuestro colaborador Herr Kaiser destacaba el fenómeno conocido como el síndrome mexica; es decir, películas que se mercadean para todo público y que en un acto de complacer al vulgo se exhiben dobladas en su totalidad, algo así como pagar por una entrada a un cine y ver televisión en una pantalla de 10 x 5. Y en ese momento no lo incluimos por una ligera omisión.

Pues bien, cual espíritus insepultos que harían las delicias de un Alfred Hitchcock haciendo suspenso y terror en su más pura expresión, este fantasma chingón nos tocó en la mera conciencia como un choque frontal contra una gandola. Lo más triste del caso es que el suceso ocurrió en la que era la joya de estas semanas en estas páginas y que llevábamos días anunciando como el regreso de regresos, después de 19 años de ausencia. El espanto vino en la figura de nuestro amigo Indiana Jones.

Apenas el domingo leíamos en prensa que se haría un preestreno de Indiana Jones and the Kingdom of the Cristal Skull el miércoles 18, un día antes de su estreno en Estados Unidos y en diferentes partes del mundo, por lo que decidimos ir a esta función para traerles la reseña en caliente y aprovechando el maratón de las tres primeras que disfrutamos de la A a la Z el pasado fin de semana.

Por factores de quién sabe qué, Cines Unidos la proyectó (así, con nombre y apellido para que sepan quién es el asesino y el crimen). Esto, para no mencionar que la publicidad de la página anunciaba para la ciudad de Caracas dos salas: Los Naranjos (o cómo ir a Colombia en carretera y regresar el mismo día por lo complicado del asunto) y Galerías Ávila (cosa rara considerando que no exhiben preestrenos y es un cine Tukky), por lo que decidimos reservar para esta sala.

Junto con este hecho, nos vimos en la necesidad de esperar hasta la medianoche del 18 para hacer efectiva la reservación para la película. SUBTITULADA. Sin embargo nos costaba creer que pasaran un preestreno y más aun en inglés, así que decidimos verificar por tres vías –Internet, teléfono y en el momento en taquilla– y en todas nos aseguraron con Biblia en mano que la función de las 8:35 PM en Galerías Ávila era en inglés americano digno de Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford.

Con el rigor ruraltejano aplicado desde siempre, buscamos nuestras entradas reservadas, nos tomamos las frías de rigeur para verla con los sentidos alertas. Se terminan las cuñas y los trailers de las próximas atracciones, la pantalla se oscurece con el logo de Lucasfilm, Ltd. y de Paramount Pictures. Ni que decir que a título personal el corazón se me iba a salir... Lo curioso es que se salió, pero de la rabia.

Y no fue por el hecho de que los títulos de presentación estuviesen escritos en español porque muchas películas norteamericanas aplican esa. El retinazo, el choque inevitable, la bofetada en el respeto como espectador vino al escuchar apenas una línea de diálogo, sólo una palabra bastó para que todo se derrumbara. Esta palabra no fue en inglés, ni en italiano, ni en ruso y mucho menos en esperanto, sino en el asqueroso, retorcido, infame, detestable, maléfico, vulgar, repugnante, pederasta, puto, cabrón, bruto, ignorante, matricida, vomitivo, mal parido y maricón mexica (no hay nada en contra de nuestro rico castellano, pero nos ofende que los países anglo consideren que todo el continente suramericano es "Mexico" y por ende nos doblegan genéricamente con su cultura de one-size-fits-all for the rest of the latinos...) ¿Cómo se le llama a esto? Etnocentrismo. En dos palabras: publicidad engañosa. FUCK MEXICO!

De inmediato, tanto Sir Barton como su servidor abandonamos la sala en una emoción cercana a las ganas de patear culos, cortar cabezas y degollar cuellos, o como bien citaba Edward Norton en Fight Club: “I felt like destroying something beautiful.” En este caso no era hermoso, sino maldito. Y junto con nosotros, siguieron el Basura, el Kaiser y más personas hasta dar con un aproximado del 25% de la audiencia que se sintió burlada, estafada y engañada. En un acto de contrición, el gerente de la sala informó que no tenía conocimiento de esto y que Cines Unidos le envió la doblada y no la subtitulada por error, por lo que no había forma ni manera de parar la proyección y sustituirla por la versión anunciada (qué profesionales). Entregó a cada espectador engañado un pase valedero por un mes para que pudiese ver tanto Indiana Jones and the Kingdom of the Cristal Skull, o cualquier otra película de su preferencia. Quizás la opción hubiese sido ir a Los Naranjos para verla, pero la distancia y el tiempo pasado conspiraban contra cualquier intención de ver al Mr. Jones luego de 19 años de ausencia. Ni aun reservándolas a tiempo hubiese sido posible lograrlo (todos vivimos al otro lado de esta puta ciudad). Y todavía preguntan por qué aumenta la piratería de películas o por qué baja la asistencia a las salas de cine.

Como ven, esta es una perfecta muestra de lo que se conoce como publicidad engañosa o servicio mediocre. Lo más grave del asunto no está sólo en el hecho de que no se haya podido reparar el daño en el instante, sino en otro elemento igual de crítico; el conformismo de muchos espectadores que no reconocen sus derechos y permiten que cualquiera venga a caerles a mentiras directas. Son todos aquellos que a sabiendas que la película no estaba siendo pasada como se había anunciado, decidieron quedarse para verla, con lo cual se demuestran dos cosas: una, que las personas reclaman por unas cosas, pero no por otras aun habiendo pagado, y la segunda, que la televisión local ha embrutecido los gustos y los criterios de los espectadores por años al pautar en pantalla “estrenos de pacotilla”, dobladas en su totalidad y contraviniendo aquello de que no hay analfabetismo en el país, o Rocky en estreno, por quincuagésima vez, sólo en Terrorvisión. Ay, qué triste que cerraron RCTV... ¡cierrenlos TODOS!

Sólo una cosa lamentamos, y es el hecho de no poder llevarles la reseña fresca de Indiana Jones and the Kingdom of the Cristal Skull tal como se la ofrecimos y como hemos hecho recientemente con la cartelera local... o lo poco bueno que se dignan a traer. Esto nos lleva a hacer valer los pases que nos entregaron para verla tal como se debe. En su sonido original como se debe respetar toda obra de cine sea de cual país o cultura provenga. Y para terminar, ¿cuál “genio del mercadeo fílmico” de aquí o del extranjero determina que las películas sean exhibidas alterando la forma como fueron creadas? Si tuviésemos en las manos un cuadro de Armando Reverón con el cielo pintado de azul y lo exhibiéramos en un museo en París, ¿vendríamos y lo pintaríamos de amarillo para complacer a los espectadores franceses?

Si el cine es una forma de arte, ¿quién es el farsante que altera la creación de un autor? Y por sobre todo, ¿quién es el que nos falta el respeto como espectadores?

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Spacepissed Spiff

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Hoy se cumplen tres años de aquel blog rebelde Spiff-O-Rama™ que surgió por una ligera disputa de ideas entre los fundadores de RTx™ y que terminó en un juego teatral que muchos asumieron como real. Una joda que seguimos hasta que ya fue suficiente (o los ladilló hasta ablandarles los huevos) y que cerramos con el "merger" más grande desde que HP compró a Compaq. Hoy S-O-R™ es el blog alterno de Rural Tex™, que funge como su editorial, para dar libertad y sustancia al contenido desabrido y poco nutriente que es la cajita feliz de RTx™. Siguiendo con la misma línea editorial desde que se abrió, S-O-R™ forma parte del Rural Tex Group donde de vez en cuando filtra alguna reseña histórica dentro de los tópicos que aquí cubrimos. Complementando las ideas de Spiff, los otros tres mequetrefes acudimos a formar parte como editores contribuyentes cada vez que ocurre una sinápsis en las neuronas de nuestros cerebros alcoholizados (algo que ocurre cada 9 fases lunares). Políticamente incorrecto, objetivo y hasta educativo, S-O-R™ sirve de curita intelectual a la cantidad de LSD mental que RTx™ irradia en la Web y ambos combinan fuerzas en este colosal desperdicio de ancho de banda contra el mal gusto y el chaborrismo. Feliz 3º aniversario Spiff-O-Rama.


Para celebrarlo estaremos en la premiere a la prensa de Indiana Jones y La Calavera de Cristal con las respectivas alcoholizantes luego de la función... quizás nos borremos lo suficiente para no tenerles el post al día siguiente, pero seguro lo tendremos publicado para el día del estreno -este Jueves- como acostumbramos para darles el adelanto, el empujoncito o el aguante a sus preciadas 15 pelas fuertes. El Domingo nos lanzamos una de maratón Indy al ver la trilogía del DVD Special Edition en el Marilyn Monroe Silver Screen Theater® entre tequila y... más tequila. En este mes especial de cine comic, come del aniversario de S-O-R™, no podemos estar más que animados por lo activo y etílico de nuestro estado mental colectivo desde su comienzo. Que culminará con cierre de lujo este fin de semana con el Gillmanfest entre Megadeth, Testament, los panas de Valencia, Barquisimeto, Caracas y sus estrellas de la blogosfera en persona, nosotros. Pero pendientes que viene más y más con el retorno de La Galería del Terror™ en su deber moral contra el mal gusto, porque "nada tenemos que hacer" en el peor, ejem, digo, los peores Blogs de la Web.

Bienfor

De nuevo, feliz 3º Aniversario a Spiff-O-Rama.

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Bart, Kaiser y Basura

©Calvin & Hobbes es propiedad intelectual de Bill Watterson y Universal Press Syndicate

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Sepárate y Triunfa



Como les habíamos prometido el día de su anuncio les tenemos el review de lo último de Nine Inch Nails. En la actualidad, el panorama que asola a la industria discográfica mundial está en que las ventas de discos han bajado de manera alarmante a favor de la bajada de canciones por Internet, sin importar si se hace de manera legal o ilegal. Una tendencia que se asoma en el horizonte es la salida de artistas de los tradicionales sellos disqueros en un deseo por tener un control absoluto de sus carreras como del material que lanzan al mercado. Acabando con el modelo tradicional de distribución musical.

Pongamos a Madonna como ejemplo, su reciente disco Hard Candy es el último que lanzará con su sello Maverick Records en asociación con Warner Bros. para empezar una nueva era independiente con la empresa de espectáculos Live Nation. El año pasado la banda Radiohead fue la pionera al salirse de EMI Records para lanzar su reciente disco In Rainbows, primero bajo la modalidad de bajarlo dejando que el cliente pague lo que quiera. Y aunque cueste creerlo, la banda Metallica, que hizo notoria su política anti-downloading sorprende con emular este modelo para lanzar su inminente noveno álbum oficial.

En cuanto a Nine Inch Nails, el 2007 significó -además del lanzamiento de su obra magna Year Zero- su separación de Interscope Records, disquera que lanzó en su momento las obras maestras del genio de la música industrial. Este año Reznor por fin disfruta del control total que significa su carrera, creando la compañía The Null Corporation y determinando a conveniencia qué es mejor para ambas y para el grueso de fans alrededor del mundo. Primero lanzó hace dos meses una selección de 36 piezas instrumentales inéditas llamada Ghosts I-IV - HALO 26, en tres formatos digitales para bajar por la red más dos ediciones físicas por correo tradicional. Ofreciendo una diversidad de opciones para todos los presupuestos: los archivos digitales desde $5 (entre MP3, Apple Lossless y FLAC); el CD doble a $10; la edición deluxe (con el álbum doble, un DVD con los multitracks y un Blu-ray con el mismo disco en alta definición 96kHz/24bits) en un estuche especial por $75 (espero algún día adquirirla); y por último la edición ultra deluxe de 2.500 unidades con todo lo anterior más el agregado de 4 Long Plays autografiados por el propio Trent al precio de $300 (agotada). Obviamente esto no lo podría haber hecho en las fronteras de alguna casa disquera. No conforme con este lanzamiento de lujo, desde el pasado 5 de Mayo todo aquél que quiera podrá bajar gratis su nueva obra maestra con el nombre de The Slip - HALO 27; lo nuevo de Nine Inch Nails que para nuestro placer absoluto llevamos escuchado más de una cincuentena de veces.

Si en el caso de HALO 26 la onda es instrumental, que recuerda a la excelsa grabación Still del doble disco deluxe en vivo And All That Could Have Been - HALO 17 del año 2003, en esta oportunidad The Slip se desarrolla a partir de temas de duración standard, aun cuando se cuelan otras canciones de corte instrumental más en un tono oscuro como ya es tradición en los trabajos y en toda la carrera de NIN. Cuando Reznor hace música los demás callan.

Desde la apertura con la concatenación de piezas 999,999 que se empata con 1,000,000, ambos tracks marcan la pauta de lo que se avecina; la primera en clave instrumental, la segunda mediante compases armónicos. A este par se le une Letting You que posee una atmósfera densa tanto en la instrumentación como en la voz de Trent con el fin de generar caos sonoro.

Discipline fue el primer tema promocional de este disco que también se podía bajar -legalmente- de su página oficial; ésta canción apela a un beat que se hace atractivo al oído y resulta una pausa a la saturación de la canción anterior, al igual que Echoplex la cual contiene una rítmica casi cercana con los trabajos del pionero Gary Numan, uno de los tantos artistas que ha influenciado a Reznor. Head Down bien puede ser catalogada como una canción rockera 100%, si bien posee su correspondiente dosis de sucio industrial y fuerte, por demás, para pasar a un bajón rítmico como abreboca a las dos piezas maestras de The Slip, las conformadas por Lights In The Sky y Corona Radiata, que se emparentan con piezas ya escuchadas antes en 1999 en la obra magna The Fragile - HALO 14. Ambas rayan en lo sublime y perfecto en parentesco con gente como Eric Satie o John Cale; de hecho podría pasar como obras sinfónicas para ser interpretadas por una orquesta en vez de piezas industriales de rock, con lo cual lanzamos la idea de que si a alguien se le ocurre, que tanto Trent como MTV hagan las paces y en conjunto lancen un disco MTV Unplugged que estaría más que garantizado ser un bombazo al adaptar el canon musical de Reznor a la estética desenchufada. Pero NIN y MTV no pegan.

Pero volviendo a The Slip, a las dos piezas mencionadas se les une The Four Of Us Are Dying, también de corte instrumental y en consonancia con el minimalismo musical el cual establece una pieza inicial a la cual se le agregan más sonidos hasta generar una entidad diferente. Demon Seed viene a ser la última pieza del disco (posee 10 canciones), y es una vuelta a las sonoridades que estaban al principio del álbum en cuanto a métrica y rítmica.

Al igual que con Year Zero, la producción del disco corre de nuevo con los servicios de Atticus Ross; el regreso de un viejo colaborador, Alan Moulder, y por supuesto el señor Trent. Suponemos que el trabajar con Flood significaría un alejamiento de las intenciones de crear canciones de duración promedio a favor de obras más complejas en duración y alcance.

Pero aun con esta ausencia, las labores de Ross son más que memorables en crear atmósferas densas y sutiles a la vez. Además de tocar todos los instrumentos, también invita a Josh Freese, Robin Finck (quien por cierto regresa después de casi 10 años) y Alessandro Cortini para que toquen algunos instrumentos. Igualmente y en consonancia con el contenido musical, el arte final del disco es total y absolutamente descomunal mediante el uso de pictogramas para identificar los títulos de las canciones. Este lanzamiento viene además con el procedimiento de bajar el disco en cuatro formatos de audio como el Ghosts: MP3, Apple Lossless y una versión audiófila FLAC (96/24). Pero aparte de esto, en Julio sale el disco en medio físico. Demás está decir que lo compraremos cuando salga en nuestra condición de audiófilos y fans del medio físico de reproducción de música por encima de tener canciones en un disco duro con el riesgo de perderlo si se daña el sistema.

De nuevo Trent Reznor lo logra al diferenciarse de la chusma e innovar como pocos lo pueden hacer, con lo cual confirma que hay artistas que uno escucha con los ojos cerrados a sabiendas que todo lo que haga es perfecto. Y la obra de Trent lo es. No nos equivocaremos al catalogar The Slip - HALO 27, dentro de lo mejor de este año, del mismo modo que en los anteriores lo fueron With Teeth - HALO 19, y Year Zero - HALO 24. Si así va a ser todos los años de ahora en adelante, pues bienvenido sea. ¡Gracias Trent por este regalo, crear arte y por pensar diferente!

Música: Sir William McKay (★★★★★★); Sonido: Willy McKay (★★★★★)



[Apple Lossless File (iPod/iTunes) ó MP3* - 44 min. 2008. The Null Corporation]


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Spaceman Slip Spiff

[*] El CD físico estará para mediados de Julio, pero su calidad de sonido es idéntica al Apple Lossless.

©Fotografías originales de Rob Sheridan del Flickr oficial de la banda.

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Couch Potato back-to-back

Muy a pesar que este mes de Mayo ha estado nutridamente dedicado al tema comic en la cartelera de cine no quiere decir que descuide las opciones de Blockbuster que salen aquí y allá (aun cuando Indy no sea un comic per se, amerita el status quo como personaje arquetípico). Aunque a veces uno cree que lo que está en el mostrador de los DVDs de alquiler son títulos pasados o viejos. Pues déjenme decirles que caemos en un error si asumimos eso como regla, ya que gracias a la deslindada agenda de los proyeccionistas locales encuentras de todo en Blockbuster, desde lo que se estrenó, pasando por coincidencias con la cartelera, como vainas que aún no traen. Así he visto CRANK, por ejemplo, con más de un año de su "estreno" local (pero no le hice review o si no mi loba me deja de leer por ser cine "flojo"); igual ocurrió con Der Untergang (La Caída) con un año de antelación a su arribo local; o recientemente Elizabeth: The Golden Age (que aún no estrenan). Sin nombrar las que he alquilado que nunca traen pero que se le han hecho críticas respectivas. En este caso son tres que hacen eco de lo que les digo, una que pasó hace tiempo, otra que aún está en cartelera y una que no ha llegado (si es que llega).



"I'm not broke but you can see the cracks..."
El film, Fracture es excelente, tremenda película. Una de las ofertas que no desestimé en su momento, sólo que no tuve oportunidad de ir a verla. Una historia que intenta romper con lo convencional al darnos un thriller de suspenso que expone el choque de dos mentes que compiten por su superioridad intelectual ante un crimen pasional. Rondando un homicidio bien planificado, un ostentoso y muy ambicioso abogado ve truncada su prepotencia y su soberbia profesional al subestimar un zorro viejo que se las sabe todas más una. Este duelo de mentes hábiles se ve representado en los talentos de Anthony Hopkins (Beowulf, All The King's Men, Silence of the Lambs) y Ryan Gosling (Stay) donde pareciera que uno tiene la mano alzada sobre el otro hasta que los aires de soberbia por la victoria subestima las jugadas del contrario. El soporte de David Strathairn (Good Night & Good Luck, The Bourne Ultimatum, L.A. Confidential) le da densidad dramática a un film tenso, pero de ritmo pausado, que concentra su sólido guión en llevarte al filo de la expectativa con cada vuelta de la trama hasta el ligero freno de su casi impredecible final.

El DVD presenta un transfer de lujo, casi HD que determina la atmósfera oscura de los ambientes nocturnos que sobresalen a las escenas matutinas durante su desenvolvimiento. Resolución, contraste y cero acentuado artificial de la nitidez dan un acabado de film que da texturas palpables a las pieles que encuentran difícil exponer su naturaleza ante la variada iluminación artística de los distintos ambientes. Una fotografía espléndida y cojonuda. El sonido es bastante bueno, desde el punto vista de la pista Dolby Digital, aunque algo tímida atmosféricamente hablando. Pero el soundtrack decepciona en momentos que pareciera darle un aire de serie policial de TV, que si no fuera por la magnifica trama y las sobresalientes actuaciones, no aporta nada para estimular emociones en el film.

Altamente recomendable.

Film: Willy McKay; Video: Willy McKay; Sonido: McKay




Snuff is in the Web, every where I look around
La que aún está en cartelera, o estuvo hasta ayer, es Untraceable que entra en la categoría de las "no inmutables", ¿por? porque pareciera un capitulo de CSI o cualquier serie policial de TV. Entretenida como olvidable al final. De baja producción como de nivel de actuación. En fin sólo es una muestra de lo que obtienes cuando es lo mejor que ofrecen los exhibidores locales y está disponible en DVD en el club de video.

Una seccional del FBI que rastrea criminales del Internet como pornografía infantil, pedófilos y fraudes electrónicos se enfrenta a un audaz asesino que mata a sus víctimas en línea con la ayuda de los "pings" que le dan a su cochino site. Una forma de recrear la realidad de que el salvaje oeste del Internet está lleno de toda clase de enfermos y sádicos que disfrutan de su morbo a rienda suelta por falta de censura. Los únicos crímenes en la Web no son la piratería de contenidos audiovisuales. Los fraudes electrónicos y los pervertidos rondan a la espera del próximo pendejo que caiga en su trampa. Una suerte escenario posible es el que manejan como hipótesis en el thriller Untraceable con Diane Lane (Hollywoodland, The Perfect Storm), Colin Hanks y Billy Burke (Fracture). Como dije, nada que te inmute pero tampoco para dormirse...

El DVD es un mata tigre. Se ve normal, nada de cuidado en los detalles, el contraste es tan remarcado que parece que fuera Sin City. Es triste. Colores sombreados, lavados y con poca saturación y en este caso es una falla del transfer y no con propósito artístico. Igual el sonido, poco se escucha fuera de lo frontal de su duodimensional espectro sonoro, aunque no hay mucha acción o tensión de un soundtrack escuálido y débil, pero quién lo culpa, el guión y la dirección van de la mano con el sonido. De toparse con ella en el cable un domingo ladillao, pero no para ir a verla al cine, alquilarla, ni mucho menos comprarla.

Film: Mancao; Video: Mancao; Sonido: Pasta




Jason Statham would be proud (we certainly are)
Esta la habíamos visto en trailers como hace mas de un año para nunca verla por las carteleras locales, no es de extrañarse, es típico del comportamiento mundano de las cadenas de cine. Ahora, no es que sea un film para Cannes, pero Running Scared está bien realizada artísticamente hablando al punto que me gustó por la óptica surrealista de su historia, dirección y edición que hasta parece de video clip de MTV. De hecho se disfruta bastante como si fuera un Pulp Fiction más caricaturesco, pero con la malicia de los films de Jason Statham, alias El Transportador (sin llegar a lo ridículamente inverosímil que son esos films). Un revolver que se ensucia planchándole el flux a un tombo termina perdido entre el submundo del crimen por culpa de las circunstancias de la malparidez.

Con medio mundo detrás del responsable de resguardar la evidencia incriminatoria, se arma un peo donde se involucran mafiosos, criminales, traficantes y poli-sucios. Logrando conectar eventos fortuitos y circunstanciales con una edición tan postmoderna que parece un comic novel de Frank Miller o Alan Moore. Muy bien llevada desde el comienzo y protagonizada por Paul Walker (The Fast & The Furious) que hace muy bien su papel del gendarme mafioso que tiene que recuperar el arma perdida o lo plancha el primero que lo agarre. Con el culito de The Departed que complementa la trama central al ayudar a su Tipo a salir del peo, encontrando accidentalmente a su paso las cosas más sucias y enfermas que he visto en película alguna en años, snuff quality people. Con el siempre sobresaliente de Chazz Palminteri (The Usual Suspects, A Bronx Tale) que ya se ve repetitivo en el mismo papel de policía o mafioso, aunque esta vez sea mezclando ambos. Saquen su cronómetro, la palabra "fuck" la ametrallan de a 3 veces por segundo, creo que tenemos un record en las manos, somebody phone Guinness!*

El DVD es de casi de referencia. Colores tan saturados que se ven con mucha naturalidad a pesar de ser artificialmente acentuados para darle ese toque de comic book y de las luces nocturnas que afectan el contraste. Los tonos negros intensos sin perder naturalidad en las sombras. Todo el peo transcurre en una noche, por consecuencia resulta crítico que la fotografía salga tan cuidadosa al filmar a oscuras y con luz planificada; quizás recurrieron a cámaras digitales para evitar granulo que resulta por la baja sensibilidad del celuloide, cosa que nunca se evidencia en ningún momento en este excelente transfer. El sonido es, dinámico, fuerte, explosivo con la rareza de ser una pista DTS que hoy día se usa poco en los DVDs recientes. Igual es arrechísima y cagante. Con diálogos transparentes. Si te gustan las tramas de acción tratadas a lo Pulp Fiction/Kill Bill, es sin duda un buen DVD para alquilar, buena recomendación si se animan.

Film: McKay; Video: Willy McKay; Sonido: Willy McKay (DTS! Uff!)

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Sir Barton

[*] Nah, averiguando por ahí encontré que Running Scared dice "fuck" unas 315 veces y su ranking es el #7 de todos los tiempos en el cine.

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